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CD Lugo 1-0 Rayo Vallecano

Triunfo claro del CD Lugo en la visita de un Rayo Vallecano incapaz de batir al conjunto de Luis César. Seoane marcó para el triunfo.

13/11/2016 16:17

El encuentro medía el momento de dos conjuntos en busca de cambios en sus respectivas dinámicas. En liza, un CD Lugo en busca de nuevos resultados positivos que reanudaran la racha en casa, frente a un Rayo Vallecano con nuevo inquilino en el banquillo y muchas urgencias clasificatorias y de sensaciones inmediatas. El encuentro comenzó con ritmo, dirimiendo el control entre dos equipos con capacidad de gestión de balón y transiciones. Arrancaban los locales buscando con insistencia la meta de Gazzaniga, cercando al rival sobre su propia área en rápidas acciones por ambas bandas, y dejando claro el papel protagonista que buscarían representar a lo largo de la trama. Joselu, Clavera y Pedraza probaban fortuna en un arranque muy interesante de los lucenses.

La primera parte ofrecía una bella disputa sobre el verde, aunque con victoria sistemática a los puntos para los locales, mejores en el manejo de balón y en las ocasiones generadas. Campillo se erigía en amenaza en la segunda línea de llegada para los amurallados, y a punto estaba de inaugurar el marcador con un remate raso que se topaba con la zaga madrileña antes de llegar a meta. Con mejor disposición que su rival, manejo del tiempo de partido, y ocupación óptima de los espacios, los locales mandaban en un choque en el que el Rayo intentaba entrar a través de Trashorras por carril interior, o Manucho en juego directo aéreo.

El momento de los de Luis César iba a concretarse en la primera ventaja de la tarde, y lo hacía en botas de uno de los ejes del equipo, que repetía por segundo partido consecutivo en su cita con el gol. Jugada sobre el área visitante, y resolución de un Fernando Seoane que remataba junto al poste, para hacer inútil cualquier intento de parada por parte del meta rival. Un gol de quilates en un momento clave de la contienda.

El CD Lugo era el dueño del partido con toda claridad. Eficaz en labores defensivas, y amenazador en cada uno de sus acercamientos a portería, buscó con ahínco el segundo de la tarde en brillantes acciones de desborde, con gran papel para interiores y extremos en los duelos individuales. Con dos claras ocasiones, para Pedraza e Ignasi Miquel, que a punto estuvieron de cristalizar en el segundo gol de la tarde, ambos conjuntos enfilaban el camino a vestuarios, tras una primera mitad intensa y de absoluto dominio local.

El segundo acto mantenía las grandes sensaciones en el juego por parte de los albivermellos. Lejos de acomodarse, el equipo le metía una marcha más a la intensidad de circulación, y mantenía la exigencia sobre un Rayo que no terminaba de encontrar su conexión entre línea medular y sus hombres de ataque. Ya con Piti sobre el césped, los de Baraja modificaban su dibujo en busca de una llegada masiva en la segunda jugada tras envío a Manucho, tratando de crecer ante un rival que había monopolizado el paso por el centro del campo.

Pero los locales no cejaban en su empeño anotador. El meta Gazzaniga volvía a ser fundamental para los intereses rivales, y salvaba una nueva ocasión de Ignasi Miquel, manteniendo la distancia en el electrónico. Los de Luis César gozaban de las mejores ocasiones en la segunda mitad, practicando un gran fútbol combinativo, y que obligaba al Rayo al achique hombre a hombre para perseguir un error en circulación, que permitiera la salida a la contra.

La batalla también se libraba en las entradas desde banquillo. Baraja ponía toda la carne en el asador e introducía a Miku como refuerzo en ataque; mientras que Luis César, daba minutos a Caballero e Igor, ante una defensa rival que cada vez arriesgaba su posición con más frecuencia. En estos minutos, el Rayo iba a producir algunos de sus mejores acercamientos, como la ocasión del recién ingresado Miku, que a la media vuelta, y de duro disparo, probaba los reflejos de un José Juan de nuevo salvador bajo palos.

El tramo final iba a quedar señalado por la rigurosa expulsión de Ignasi Miquel, con tarjeta roja directa tras falta sobre Manucho, y la entrada de Carlos Hernández en lugar de Campillo, para subsanar la forzada ausencia. Pese al contratiempo, los hombres de Luis César finiquitaban un encuentro que se terminaba alojando, por derecho propio, y tras el partido realizado, en el zurrón albivermello, con tres puntos de trabajo y talento que devolvían a la senda del triunfo a los locales. Comunión entre equipo y afición, en una estampa magnífica en la despedida del equipo, para reanudar una dinámica con la que seguir soñando.

LUG / J14 LaLiga 1|2|3

  • José Juan
  • Miquel
  • J. Calavera
  • Manu
  • Marcelo Djaló
  • C. Pita
  • Iriome A. B. (79')
  • Pedraza (82')
  • Campillo (89')
  • N. I. Seoane
  • Joselu

Suplentes

  • Brayan Perea
  • Caballero (79')
  • Igor Martínez (82')
  • Roberto
  • Carlos Hdez (89')
  • Leuko
  • Sergio Gil
  • Paulo Gazzaniga
  • Amaya (32')
  • Raţ
  • E. Galán
  • Zé Castro
  • Cristaldo (76')
  • Zuculini
  • Trashorras
  • Johan Mojica (60')
  • Álex Moreno
  • Manucho

Suplentes

  • Aguirre
  • Quini (32')
  • Clavería
  • Lucho
  • Miku (76')
  • Piti (60')
  • Ebert

Estadio

Estadio Ángel Carro (4.579 espectadores)

Goles

  • 1-0 (25'). N. I. Seoane

Árbitro

Aitor Gorostegui Fernández-Ortega amonestó a N. I. Seoane (69') del CD Lugo y Zé Castro (32'), Quini (67'), Zuculini (85') del Rayo Vallecano. Expulsó con roja directa a Miquel (87') del CD Lugo .