Skip to main content
Primer equipo

El CD Lugo vuelve de vacío de El Molinón

No logró sacar nada positivo el CD Lugo del viaje a tierras asturianas. Visitaba el Molinón, uno de los grandes campos de la categoría, con la urgencia de sacar los tres puntos para tomar aire en la carrera por la salvación y tras no poder ganar en los últimos tres partidos.

Esa necesidad se vio reflejada desde el primer minuto de partido, mostrándose los albivermellos muy incisivos y buscando con insistencia la portería contraria. Otra vez, la polémica no tardó en llegar. Babin arrolló a Cristian Herrera dentro del área local cortando la carrera del atacante canario. El árbitro, tras recibir indicaciones del VAR, decidió no señalar una pena máxima. Esa jugada supuso un punto de inflexión en el encuentro.

El Sporting comenzó a asentarse sobre el terreno de juego y a acercarse con peligro a la portería defendida por Ander Cantero, que en el minuto 15 se vio obligado a realizar una enorme intervención tras un disparo a bocajarro de Álvaro Vázquez. Sería el preámbulo del gol local, que llegaría en el minuto 23 gracias a un gran golpeo de Nacho Méndez desde la frontal del área tras recibir una exquisita prolongación de Carmona con la espuela a la salida de un saque de banda. Un jarro de agua fría para los albivermellos, que antes del descanso solo lograron inquietar al Sporting con un cabezazo de Manu Barreiro, que pasó muy cerca de la portería de Diego Mariño.

En el inicio del segundo tiempo, Curro Torres daría entrada a Rahmani, buscando dar un paso adelante a través de la verticalidad del franco argelino. Jugaban los lucenses en campo rival, sin apenas conceder oportunidades a los hombres de Miroslav Djukic y amezanando la portería asturiana hasta que, en el minuto 70, llegó el mazazo: Álvaro Vázquez corría a la espalda de la defensa para ponérsela en bandeja a Aitor García, que anotaba el 2-0. Se ponía el partido muy cuesta arriba y el margen de reacción era escaso.

A pesar de la perseverancia y el esfuerzo del Lugo, que nunca bajó los brazos, el marcador ya no se movería más. El miércoles, partido vital ante el Numancia en el Anxo Carro. 

Image